MENU

Las cosas no suceden porque sí. Conocí a María y Álex en mi viaje al desierto de Merzouga, en Marruecos. Dicen de él que es la puerta al Sahara. Sus montañas de arena dorada, sus formas… te dejan sin habla. 

Allí en el desierto, simplemente dejamos que el amor fluyera mientras el sol se despedía lentamente de nosotros. El destino me puso en sus caminos y a ellos en el mío. Y tú, ¿crees en el destino?

Comentarios
Añade tu comentario

CERRAR